A través de los ojos de Cataluña
Que Cataluña siga asombrando a todos los que vayan ahí.
James Green, Joe Beadle | 11 December 2017

 

Recientemente, Cataluña se ha convertido en titulares mundialmente debido a su movimiento regional de independencia: lo que ha dividido la nación políticamente. La significancia social de las escenas provocadas por las reacciones del gobierno central nos deja la pregunta: ¿cuáles son las diferencias entre esta región del noreste y las demás de España?

Una distinción notable se refiere al idioma. Quienquiera que haya paseado por las calles de Barcelona se habrá dado cuenta que los topónimos no suenan típicamente ’españoles.’ A algunos les parecen ’una mezcla única entre el español y el francés.’ ¿Por qué? Cataluña tiene su propio dialecto regional, catalán, que se lee por varias señales y documentos. ¿Por qué los ciudadanos tienen tantas ganas de utilizarlo? Se explica que el idioma fue oprimido bajo la dictadura franquista (1936-1975), y la población catalana reaccionó al fin de esa época con algún orgullo local. No obstante, la mayoría de la población catalana de ocho millones es bilingüe y puede hablar español también. 

En cuanto a su historia, Cataluña siempre había sido un estado independiente hasta 1714: la guerra de la sucesión española que conllevó  la derrota de Cataluña, Valencia y otras islas del Rey Felipe V. Algunas tentativas se hicieron para que se impusieran las leyes y costumbres españoles al estado: todas de las cuales llegaron fútiles. En 1931, la Generalitat - el gobierno nacional de Cataluña - se restableció. Sin embargo, tras haber ganado  la Batalla del Ebro en 1938, Franco se apoderó de la región: lo que duró hasta 1977. Desde entonces, el separatismo se ha apoyado cada vez más.

Económicamente, Cataluña es reconocida como fuerza motriz de España. Su localización al lado del  mar dirige mucha actividad comercial, particularmente de textiles. Además, las industrias financieras se han desarrollado de prisa y corriendo. Hasta hace poco, muchos de los bancos españoles más grandes ubicaron sus sedes centrales en Barcelona (incluyendo La Caixa y Banco Sabadell). La economía española agradece Cataluña para 19% de su PBI, y el OCED estima que, si fuera una economía única, sería la trigésimo cuarta más grande del mundo. Por lo tanto, estaría en la delantera de la de Dinamarca y Singapur, con un PBI de $35,000. De hecho, la contribución catalana a España es doble de la de Escocia al Reino Unido.

Sin embargo, como siempre, ¡centrémonos en la comida! Algunos platos característicos desde Cataluña incluyen: Pan amb tomate, el pan tostado cubierto con los tomates, el aceite de oliva y el sal - maravilloso como entremés o tapas; Botifarra, una salchicha picante, única a la región; y, desde luego, Crema Catalana, sobre la que se echa el caramelo crujiente. Cuando estés en Cataluña, recomiendo que pruebes estos platos especiales, entre otros. 

Del mismo modo del que se aprende tanto de la cultura por su cocina, el fútbol ofrece un punto de vista único del ánimo provincial. El partido bienal entre FC Barcelona y Real Madrid (El clásico) es tanto drama que todo el mundo se pone a verlo. 

España en su totalidad se conoce cordialmente por sus festividades provinciales mientras cada región cuenta con sus propias tradiciones y fiestas. Cataluña no desilusiona nada, con tres celebraciones principales cada año. En primer lugar, La Merce es una fiesta semanal de todo lo catalán, y varía de una feria del vino a los Castellers: una actividad culturalmente exclusiva en que los catalanes intentan de crear una torre de humanos tan alta como puedan. Una fiesta catalana no sería igual sin la Sardana, un baile nativo que originó en Empordà. Pues, hay el Día de Sant Jordi, el 23 de abril, cuando los hombres dan a sus amantes una rosa, y reciben el regalo de un libro a cambio. Se describe como el Día de San Valentín, y se ha quedado maravillosamente menos comercializado. Si alguna vez has visitado Cataluña, sin duda alguna habrás visto las banderas que van volando de las ventanas y los balcones. Las cuatro rayas rojas icónicas sirven como emblema que se llama la Senyera. Además de su bandera, el burro es el emblema animal de Cataluña; aunque algunos sostengan que representa la ética laboral de los catalanes, ¡otros le consideran como una mera bromita a costa del toro español!

Recuerda - cuando la identidad catalana se ponga en duda por la burocracia, hay algo de verdad único y mágico de esta región. Pase lo que pase políticamente, que Cataluña siga asombrando a todos los que vayan ahí. 

(Traducido por Joe Beadle)

James Routledge 2016